Chía

Chía

HABLEMOS DE INGREDIENTES QUE MOLAN

La palabra chía significa “fuerza” en maya, originariamente es de Centroamérica y fue un elemento básico en la dieta de mayas y aztecas.

Son semillas sumamente versátiles a la hora de usarlas en la cocina: Las puedes añadir a tus batidos, usar como espesante en sopas, en repostería nos sirve como reemplazo del huevo y con ella podemos también crear postres fáciles y rápidos tanto fríos como calientes.

Eso sí: Es muy importante activarlas en algún líquido o triturarlas para poder así absorber todas sus propiedades.

Y los beneficios de consumirlas?

Contienen una gran cantidad de ácidos grasos Omega 3, vitaminas del grupo B y minerales como el fósforo, hierro, potasio, cobre, zinc y calcio. Además, son una gran fuente de proteínas, ricas en triptófano (un aminoácido que regula el apetito, el sueño y mejora el estado de ánimo).

Además, un alto contenido de fibra, tanto soluble como insoluble, nos ayuda a mantenernos saciados y a regular el tránsito intestinal. Una ración de 30 gramos (unas dos cucharadas) puede contener hasta 12 gramos de fibra.

A diferencia de otras semillas, posee también una gran cantidad de antioxidantes, que entre otras cosas previenen el enranciamiento de sus propias grasas.

PROTEGE EL CORAZÓN Y REDUCE EL COLESTEROL

Su elevado contenido en omega-3, un ácido graso esencial con propiedades antiinflamatorias, antitrombóticas y vasodilatadoras ayuda a regular la presión arterial y el colesterol en sangre (disminuyendo las lipoproteínas LDL y aumentando las HDL).

A ello contribuyen también su elevado contenido en fibra y la presencia de beta-sitosteroles, unos compuestos de las plantas que resultan beneficiosos en enfermedades coronarias y frente al colesterol alto.

PERFECTA PARA REGULAR EL TRÁNSITO INTESTINAL

La alta concentración de mucílagos, un tipo de fibra soluble que crece en contacto con el agua, hace que las semillas de chía multipliquen por diez su tamaño en el tracto digestivo y que presionen las paredes intestinales. De ese modo, estimulan el movimiento de los intestinos y mejoran el estreñimiento.

ALIADA DE LOS DIABÉTICOS

La chía es un buen complemento en la alimentación de diabéticos, de nuevo por la gran cantidad de fibra que contiene. Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre en general, dado que la fibra captura parte de esos azúcares y los libera lentamente, lo que evita que haya picos de glucosa e insulina en sangre.

CUIDA TUS HUESOS

Con solo 30 gramos de chía obtenemos el 20% de la cantidad de calcio recomendada, un mineral indispensable para mantener la masa y estructura ósea. También aporta boro, que ayuda a metabolizar el calcio.